viernes, 29 de abril de 2011

29_04_2011

Eva pensaba que la bondad
impregnaba todo acto y que
el mundo era un lugar agradable
donde vivir.

Es difícil tener consciencia
de la inmensidad del universo.

Un agujero negro engullendo
galaxias que no son la nuestra
como una caprichosa ofrenda
del destino.

Cuando el Sol comience a apagarse
y los hombres cabalguen
sobre ciervos
por el bosque,

cuando los delfines salgan
de los océanos y aprendan
a pedir café con leche
en los aeropuertos.

Se habrá predicho todo
un millón de años antes.

La única sorpresa seguirá siendo
encontrar acuchillada
a la mujer de nuestro vecino,

una persona "muy normal".